Unai Simón e Iñaki Williams, dos de los capitanes del Athletic, comparecieron ayer en Vigo para explicar los motivos que llevaron a la plantilla a negarse a atender a los medios de comunicación el pasado jueves en Barcelona. Ambos dejaron claro que el conflicto con la directiva va mucho más allá del reparto de entradas y confirmaron que mantendrán próximamente una reunión con el presidente, Jon Uriarte.
«Pedimos disculpas a todos los medios. Fue una herramienta para dar una señal a la directiva y al presidente. Funcionó», explicó Unai Simón, que reconoció que los jugadores pretendían hablar con Uriarte antes del partido ante el Barcelona, aunque finalmente ese encuentro no pudo producirse, según informó El Correo.
Más que un problema de entradas
El guardameta rojiblanco aseguró que la relación entre la plantilla y la directiva sigue siendo «buena» y «cordial», pero admitió que existen asuntos que se han ido acumulando durante las últimas temporadas. «Son cosas internas dentro del club, pequeños detalles que vienen desde hace varias temporadas. No sólo nuestros. Se ha dado mucho bombo al tema de las entradas. Nosotros estamos dispuestos a pagarlas», afirmó.
Simón amplió el foco del malestar más allá del primer equipo masculino. «No solo afecta a los jugadores, también a empleados y a las jugadoras del femenino. Está bien sentarse», señaló. El campeón del mundo lamentó el ruido generado alrededor de este conflicto y defendió la necesidad de resolver las diferencias dentro del club. «Ha habido mucho ruido fuera. La relación con la directiva es buena. Nos sentaremos, hablaremos y llegaremos a buen puerto», afirmó.
«Sabemos que la gente podía pensar que es por las entradas. Hay más cosas detrás. Es una bola de ya cuatro años que estamos viviendo. Tenemos que aclararlo, juntarnos y no pasa nada. No nos ha agobiado», añadió Simón.
Reunión prevista esta semana con Uriarte
La reunión con Jon Uriarte ya tiene fecha, aunque los capitanes prefieren mantenerla en privado. Será en todo caso esta semana. Iñaki Williams coincidió con Simón en que el asunto de las entradas es solo una parte de un problema más amplio. «Dinero y tal, que al final para nosotros lo del tema de las entradas es lo de menos. Es una conversación que tenemos pendiente con la junta directiva», subrayó.
El delantero quiso dejar claro que la decisión de la plantilla no fue impulsiva. «No es una rabieta de niños pequeños, sino que va mucho más allá y son problemillas que tienen fácil solución», afirmó. Williams prefirió no detallar cuáles son esos problemas. «Es mejor no decirlo, los problemas se quedan en casa. No hay que hacer más ruido del que hay», insistió.
El capitán rojiblanco consideró que la victoria conseguida en Vigo era especialmente importante para cerrar el foco sobre el conflicto. «Necesitábamos una victoria como la de hoy para que se dejase de hablar de chorradas, porque realmente son chorradas, son pequeñas cosas que seguro que llegan a buen cauce», reiteró.
Plantón en Barcelona y consecuencias económicas
Los jugadores del Athletic se negaron a hacer declaraciones ante las cámaras en Barcelona «por un problema interno con el club», incumpliendo así la obligación firmada con las televisiones que pagan los derechos de emisión. Según el Reglamento para la Retransmisión Televisiva de LaLiga, la comparecencia de los futbolistas en las entrevistas a pie de campo es un compromiso contractual de obligado cumplimiento.
Cada incumplimiento acumula puntos negativos para el club que, al final de la temporada, se traducen en una reducción directa de los ingresos por derechos de televisión o en una multa económica. El Athletic incumplió al menos dos apartados del reglamento en Barcelona, ambos con una penalización de dos puntos cada uno.
Contexto del conflicto: recortes y malestar interno
El episodio de las invitaciones gratuitas ha sido, según fuentes cercanas al vestuario, la gota que ha colmado el vaso. Hasta ahora, los jugadores disponían de cuatro invitaciones fijas y otras dos vinculadas a la compra de localidades. La directiva de Jon Uriarte ha decidido eliminar estas cortesías, argumentando que el club tiene 11.000 personas en lista de espera para hacerse socios y que, con los gastos de plantilla disparados (94 millones esta temporada) y sin jugar en Europa, necesita ingresos extras.
El malestar se extiende a otras decisiones de carácter económico. En el club se estudian nuevas medidas de ahorro en Lezama, entre ellas posibles recortes en la alimentación de algunos trabajadores. Los mismos testimonios explican que los jugadores perciben al presidente como un dirigente que sólo aparece para exigir y recortar, pero con poca capacidad para generar complicidad con la plantilla.
Ahora, los capitanes confían en que la reunión con Uriarte permita solucionar las diferencias y cerrar definitivamente el conflicto. «Ojalá en los próximos días podamos estar todos contentos y poder volver al trabajo sin distracciones de otro tipo», apuntó Williams.
Fuente: El Correo · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.



