PNV y PSE negocian in extremis un pacto fiscal para cerrar la crisis causada por Bizkaia

Dos meses después de que la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, presentase en Madrid una ambiciosa reforma fiscal destinada a atraer inversores y talento al territorio, PNV y PSE trabajan contrarreloj para reconducir la grave crisis abierta en el seno del gobierno de coalición. El documento, convertido en una bomba política inesperada, ha estirado las costuras de la alianza al máximo y ha obligado a las direcciones de ambos partidos a celebrar reuniones al más alto nivel en pleno agosto, según han confirmado fuentes de toda solvencia al Diario Vasco.

La propuesta de la Diputación Foral de Bizkaia incluye varias rebajas tributarias para facilitar que personal cualificado se traslade al territorio histórico y fidelizar a los trabajadores. Entre las medidas figuran deducciones de hasta el 60% para recién llegados, agilización del traspaso de negocios y el blindaje de profesionales que echen raíces en Bizkaia. Pero también incorpora puntos más polémicos, como desgravaciones por ir al gimnasio o una deducción generalizada del 20% para todos aquellos contribuyentes que tengan contratado un seguro médico privado.

Tensión máxima entre los socios

Los socialistas insisten en que la reforma, tal y como está planteada por el Gobierno foral, es inasumible. La tensión durante los dos últimos meses ha sido máxima, especialmente por lo relacionado con los seguros médicos, una medida que los de Eneko Andueza aseguran que no pueden asumir. En un intento por reconducir la situación, las reuniones se han sucedido, lo mismo que el intercambio de propuestas y contrapropuestas. Algunos obstáculos permanecen, pero las fuentes consultadas señalan que con esfuerzo los puentes se están reconstruyendo y los jeltzales habrían matizado el documento inicial.

La brecha abierta entre los dos socios alcanzó una magnitud enorme y afecta no solo a Bizkaia, sino también a Álava y Gipuzkoa. Cualquier pacto pasa por cesiones complicadas de vender a escasos meses de las elecciones municipales y forales. La reforma sorprendió incluso a dirigentes jeltzales de otros territorios y generó un profundo malestar entre los socialistas.

Petición de EH Bildu y extensión a otros territorios

Mientras tanto, EH Bildu ha solicitado oficialmente al Parlamento Vasco que el Gobierno remita el acta de la última reunión del Órgano de Coordinación Tributaria, órgano en el que están representados el área de Hacienda del Ejecutivo autonómico y las tres diputaciones –todos en manos del PNV–. Ese documento podría aclarar qué piensan de la propuesta de Bizkaia los compañeros jeltzales en los otros dos territorios.

Hay otra derivada relevante: el PNV estaría buscando cerrar un acuerdo que permitiese que la propuesta de Bizkaia también se apruebe en Álava y Gipuzkoa. Aunque desde las filas jeltzales se ha intentado quitar importancia con el argumento de que «armonizar no es uniformizar», la realidad es que un escenario en el que los tres territorios tengan desgravaciones diferentes es difícil de vender, sobre todo porque quien los gobierna son los mismos partidos.

En Bizkaia, PNV y PSE tienen mayoría absoluta, pero en Álava y Gipuzkoa deben buscar otro socio. La última reforma pasó el corte gracias a Podemos, algo que hizo torcer el gesto a varios dirigentes jeltzales. Los socialistas creen que las últimas ofertas de los de Aitor Esteban acercan la propuesta al PP, y eso es inasumible para ellos.

Fuente: Diario Vasco · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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