Más de 10.000 personas, según la organización, se manifestaron este sábado en Santurtzi para reclamar justicia por la muerte de Ander Sáenz, el joven de 30 años que falleció el pasado junio, dos días después de ser reducido por agentes de la Policía Local y recibir descargas de una pistola táser. La marcha recorrió el municipio de la margen izquierda hasta el parque central, donde la plataforma Justizia Anderrentzat tomó la palabra ante los padres del fallecido, Fernando y Ana.

La movilización se celebró después de que se hiciera público un vídeo grabado por un vecino durante la intervención policial del 22 de junio. Las imágenes muestran a hasta siete agentes inmovilizando a Ander en el suelo y evidencian el uso de una táser. Según los convocantes, el joven permaneció alrededor de dos horas en el lugar antes de ser trasladado al hospital, en una tarde en la que se superaron los 40 grados. La familia denuncia además que inicialmente no se comunicó a los servicios sanitarios que se había utilizado una pistola táser.
Amaiur Rentería, portavoz de la plataforma, reclamó que «se depuren todas las responsabilidades judiciales y políticas» y que existan garantías de que «esto no vuelva a ocurrir aquí ni en ningún otro lugar». La organización exige el cese de los agentes involucrados, que sean juzgados por la muerte del joven, que se reconozca a Ander como víctima de abusos policiales y que se prohíban las pistolas táser.
Tensión a las puertas de la comisaría
Uno de los momentos de mayor tensión se vivió al pasar la manifestación por la comisaría de la Policía Municipal. Los participantes silbaron, colocaron un cartel de grandes dimensiones con el rostro de Ander y encendieron dos bengalas de humo. Entre aplausos se escucharon gritos de «Policía asesina», «Justizia Anderrentzat» y «Herriak ez du barkatuko» (el pueblo no perdonará). Durante la marcha también se recordó a Babacar, el joven senegalés abatido con el arma de un policía local en Hondarribia el 28 de septiembre.
Los amigos de Ander tomaron la palabra para reivindicar su figura frente a la imagen que, según denuncian, se ha proyectado de él. «Ander no era ningún delincuente. No llevaba pistola, ni cuchillo, ni le dio una paliza a un anciano», recalcaron. Le describieron como una persona «divertida y solidaria», capaz de «ponerse en la piel de los demás». También intervino un representante del Club Deportivo Santurtzi, donde el joven creció: «Nos lo arrebataron y trataron de criminalizarle. Desde el club pedimos justicia».
El Ayuntamiento reconoce hechos «difícilmente justificables»
La difusión del vídeo obligó al Ayuntamiento de Santurtzi a revisar la información de la que disponía. La alcaldesa, Itziar Carrocera, reconoció que ningún miembro del equipo de gobierno había visto previamente la grabación y calificó algunos de los hechos que aparecen en ella de «difícilmente justificables», según informó El Correo. Irati Aguirre, una de las abogadas que lleva el caso, señaló que el procedimiento judicial ya ha comenzado y que, aunque «el camino es largo», confía en que se esclarezcan las posibles responsabilidades.
El sindicato ELA, adherido a la protesta, lamentó en un comunicado que «tras la visualización del vídeo publicado, la intensidad de la intervención policial, carente de la más mínima empatía, requiere de una reflexión política al más alto nivel». Esta es la movilización más multitudinaria convocada hasta la fecha, después de una primera marcha en julio que reunió a cientos de personas.
Durante la noche del sábado, Santurtzi registró varios incidentes. Un grupo de doce personas encapuchadas estuvo implicado en altercados que incluyeron una veintena de pintadas contra la Policía y contra un agente en concreto, huevos con pintura arrojados contra un coche patrulla y la comisaría, y la quema de dos contenedores. Una persona fue identificada, sin que se produjeran detenciones.
Fuente: El Correo · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.



