El histórico cine Bellas Artes de Donostia reabre convertido en hotel de lujo de Hilton

El emblemático cine Bellas Artes de Donostia ha iniciado este sábado una nueva etapa tras su conversión en un hotel de cuatro estrellas. El histórico edificio, que durante casi siete décadas formó parte de la vida cultural de la ciudad, reabre sus puertas como Hotel Palacio Bellas Artes, bajo la marca Curio Collection by Hilton, ofreciendo 81 habitaciones con precios desde 502 euros por noche.

Ilustración de edificio histórico estilo Belle Époque con cúpula ornamental y fachada elegante
Ilustración generada con IA

El establecimiento, situado en pleno centro de la capital guipuzcoana, ha completado una intensa rehabilitación que ha permitido conservar su arquitectura original de 1914, incluyendo la recuperación mediante réplica de su emblemática cúpula. El proyecto ha generado alrededor de 70 empleos directos entre la operativa hotelera y el proyecto gastronómico.

81 habitaciones únicas en un edificio histórico

El hotel distribuye sus estancias en seis plantas, con 66 habitaciones y 15 suites de características variables debido a la conservación de la estructura original del edificio. La oferta va desde habitaciones clásicas hasta suites dúplex ubicadas en la cúpula, con capacidad para hasta ocho personas en configuraciones comunicadas.

Las tarifas arrancan en 502 euros por noche para una habitación doble estándar y alcanzan los 702 euros para las suites dúplex con terraza en la cúpula. Según la web del establecimiento, nueve habitaciones ya están agotadas en las primeras jornadas de apertura.

Cada estancia presenta características únicas: algunas cuentan con balcón o terraza, las de la cuarta planta destacan por sus ventanas circulares —elemento del edificio original—, mientras que las superiores incorporan ventanales de suelo a techo. El hotel también ofrece habitaciones adaptadas y accesibles.

Gastronomía de Andoni Luis Aduriz abierta al público

El establecimiento alberga el restaurante Lotu, proyecto gastronómico del grupo IXO de Andoni Luis Aduriz, accesible tanto para clientes del hotel como para el público general. El espacio está inspirado en los locales que durante el siglo XX fueron punto de encuentro para artistas, escritores y viajeros.

El restaurante se ubica en una segunda planta que evoca los antiguos palcos de un teatro de ópera, conectado visualmente con el vestíbulo principal de forma circular que alberga la recepción y el bar.

Arte y música como hilo conductor

La rehabilitación ha mantenido la armonía visual mediante un tono entre rosa empolvado y terracota, inspirado en la fachada histórica. El arte está presente en cada habitación con pinturas del artista Lander Andonegi, y la música forma parte de la experiencia: cada estancia incluye un cuaderno explicativo sobre la historia del edificio y acceso a la playlist del Orfeón Donostiarra, que suena por todo el hotel.

El establecimiento cuenta con gimnasio en su primera planta subterránea, manteniendo la estética del conjunto con grandes ventanales. Las tres plantas restantes bajo tierra están destinadas a un parking privado con sistema robotizado, aún no operativo.

De teatro a cine, del cine al hotel

El edificio Bellas Artes fue inaugurado en 1914, en plena Belle Époque donostiarra, como espacio dedicado a la cultura y el espectáculo. Durante décadas acogió teatro, ópera y finalmente cine, convirtiéndose en uno de los cinematógrafos del grupo Sade en la ciudad. Más de cien años después, el inmueble renace manteniendo su vínculo con el arte y la cultura bajo una nueva función hotelera de lujo.

Fuente: Diario Vasco · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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