«El euro digital evitará que potencias extranjeras usen el dinero como arma geopolítica»

El Parlamento Europeo ha dado luz verde al euro digital tras tres años de bloqueo legislativo, con 43 votos a favor, 14 en contra y una abstención. El eurodiputado del Partido Popular Europeo Fernando Navarrete, que ha actuado como ponente del proyecto, detalla en una entrevista con Diario Vasco las características de esta iniciativa que busca complementar los medios de pago físicos y digitales existentes en la Unión Europea.

Un medio de pago respaldado por el Banco Central Europeo

El euro digital no sustituirá al efectivo ni a las transferencias bancarias actuales, sino que se sumará como un elemento más del ecosistema de pagos europeos. Su principal diferencia es que estará respaldado directamente por el Banco Central Europeo (BCE), no por bancos comerciales. Según Navarrete, el objetivo es «facilitar un medio de pago digital, con alcance paneuropeo y sustentado en fondos del BCE».

La iniciativa contará con dos modalidades de funcionamiento. La primera, online, será similar a los sistemas de pago digitales actuales y movilizará dinero desde una cuenta de euros digitales. La segunda, offline, permitirá descargar euros digitales en tokens para realizar pagos sin necesidad de conexión a internet, una funcionalidad que el eurodiputado considera «la más importante en el momento geopolítico en el que nos encontramos».

Protección frente a amenazas geopolíticas

Navarrete subraya que el euro digital busca reducir la dependencia de operadores extranjeros como Visa y Mastercard. Aunque reconoce que estas compañías «tienen un buen negocio en Europa», el eurodiputado advierte del riesgo de que «actores gubernamentales extranjeros, como por ejemplo Estados Unidos, les obliguen a marcharse de aquí y utilicen el dinero como un arma». Con esta plataforma, añade, «se cubre un riesgo colectivo empoderando a los individuos».

El proyecto ahora entra en la fase de trílogos, negociaciones entre el Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión para reconciliar los textos aprobados. La votación definitiva en la Eurocámara está prevista entre el 6 y el 9 de julio. Piero Cipollone, miembro del comité ejecutivo del BCE, ha indicado que el diseño operativo podría completarse en dos o tres años desde la aprobación definitiva de la legislación.

Curso legal obligatorio y privacidad garantizada

Al ser la versión digital del dinero del BCE, el euro digital tendrá curso legal, lo que implica que los comercios estarán obligados a aceptarlo como medio de pago y los bancos a distribuirlo. Sin embargo, los usuarios tendrán plena libertad para decidir si lo utilizan o no. Desde el Parlamento han propuesto garantías para que su introducción no suponga un incremento de costes para los comercios, con el objetivo de convertirlo en «el medio de pago más barato y competitivo».

En cuanto a la privacidad, el sistema incorpora protecciones tanto estructurales como legales. En el modo offline, la privacidad será equivalente a la del efectivo físico: solo se registrarán las retiradas e ingresos, pero no las transacciones individuales. En el modo online, el BCE gestionará cuentas anonimizadas y solo podrá acceder a datos de las transacciones en casos de sospecha de fraude.

Límites de tenencia para proteger la estabilidad financiera

Uno de los elementos más debatidos del proyecto son los límites de tenencia, diseñados para evitar fugas masivas de depósitos bancarios que puedan desestabilizar el sistema financiero. Navarrete explica que estos límites serán lo suficientemente bajos para proteger especialmente a los bancos regionales, «los más vulnerables ante retiradas masivas». Los usuarios podrán operar con saldo cero de forma permanente, utilizando el euro digital como una tarjeta sin mantener valor almacenado.

El eurodiputado reconoce que «no hay proyectos financieros de esta escala en ningún lugar del mundo» y que experiencias como las de Bahamas o Jamaica no son adaptables al contexto europeo. Por ello, el Parlamento y los colegisladores mantendrán un papel activo en la gobernanza del proceso, con capacidad para ajustar los límites de tenencia y aprobar actos delegados sobre elementos técnicos como el modelo de compensación.

Interoperabilidad con iniciativas privadas

El Parlamento Europeo ha trabajado especialmente en garantizar la interoperabilidad del euro digital con iniciativas privadas como Bizum Pay. Según Navarrete, el euro digital no funcionará de manera aislada, sino que actuará como «un facilitador para otros proyectos privados» si su desarrollo técnico alcanza un alto índice de aceptación en múltiples países europeos.

El eurodiputado admite que los plazos concretos no se conocerán hasta que finalicen los trílogos, pero insiste en que «los proyectos tecnológicos los carga el diablo y pocas veces salen mejor de lo que se prevé».

Fuente: Diario Vasco · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

Lo más leído
Últimas noticias