Dos de cada tres divorcios con hijos menores terminan en custodia compartida en Gipuzkoa

La custodia compartida se ha convertido en la opción mayoritaria cuando una pareja con hijos menores se divorcia en Gipuzkoa. Según datos de Eustat actualizados en 2026, de los 1.031 divorcios anuales registrados en el territorio, 654 afectan a menores de edad. De estos, 437 casos terminan con custodia compartida, frente a 183 en los que la madre se queda con los niños y 105 el padre.

Ilustración conceptual sobre justicia familiar y custodia compartida
Ilustración generada con IA

El cambio de tendencia es notable: en apenas un año, la custodia compartida ha aumentado un 15% en Gipuzkoa, mientras que la custodia a cargo de la madre ha bajado un 26%. En el conjunto del País Vasco, el número de custodias compartidas pasó de 1.119 a 1.296 casos en el mismo periodo, manteniéndose el total de divorcios estable en torno a los 3.200.

Cambio sociológico y mayor presencia laboral de la mujer

Pedro Elustondo, abogado especialista en familia con despacho en Donostia, explica que este giro responde a «un cambio sociológico que hemos vivido». Por un lado, la mayor presencia de la mujer en el mercado laboral; por otro, «una mayor conciencia de la necesidad de las dos figuras en la educación y crecimiento de los hijos», según declaraciones recogidas por Diario Vasco.

La custodia compartida implica que el padre y la madre se hacen cargo del menor al 50%, aunque la distribución del tiempo puede variar. «Puede haber acuerdos en los que se decida que, por motivos laborales, el menor va a pasar el 60% del tiempo con uno y el 40% con otro», siempre que ambos progenitores estén de acuerdo, señala Elustondo.

El declive de la «casa nido»

Una fórmula que ha caído en desuso es la llamada «casa nido», en la que el menor permanece siempre en el domicilio familiar y son los padres quienes se turnan para vivir con él. Elustondo asegura que en lo que va de año solo ha tenido un caso con esta modalidad. «Más que nada porque a la larga genera problemas», explica.

Los inconvenientes son varios: ambos progenitores deben seguir sufragando los gastos de la vivienda común, surgen conflictos sobre tareas domésticas y compras, y la situación se complica si alguno rehace su vida. «Compartir casa es una situación que a la larga siempre da problemas, por eso cada vez se hace menos. Solo de forma temporal, durante los primeros meses», indica el abogado.

Lo más habitual ahora es que los menores cambien de domicilio cada semana, pasando alternativamente con cada progenitor. Vender la vivienda en común y que cada parte se reorganice por su cuenta es ya la opción más común.

Pensión de alimentos y convenio regulador

En los divorcios de mutuo acuerdo se redacta un convenio regulador que recoge «las reglas del juego» a partir de la ruptura. Cuando hay hijos, este documento detalla la patria potestad, la guardia y custodia, la pensión de alimentos y el pago de gastos extraordinarios.

Si la custodia es compartida por semanas alternas, normalmente no hay pensión de alimentos: se entiende que es deber del progenitor con quien esté el menor en cada momento alimentarlo. Sin embargo, muchas parejas aportan dinero a una cuenta común para cubrir colegio, extraescolares y otros gastos.

Agilización de procesos de familia

El Congreso ha aprobado recientemente tramitar una proposición de ley impulsada por el PNV para agilizar los procesos de familia con menores de edad. El objetivo, según la portavoz jeltzale Maribel Vaquero, es «proteger el interés superior del menor» en casos donde el enfrentamiento entre progenitores dificulta el acuerdo.

La iniciativa plantea eliminar la obligación de acudir previamente a medios de solución de controversias cuando estén en juego derechos de los menores como la alimentación, la vivienda o la relación con ambos progenitores.

Fuente: Diario Vasco · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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