Del atún Isabel a las galletas Chiquilín: productos cotidianos nacidos en Euskadi

Pocas personas saben que las conservas Isabel que pueblan las despensas de miles de hogares españoles se envasan en Bizkaia, que las galletas Chiquilín y Marbú salen de la fábrica Artiach en Orozko, o que el icónico sacacorchos con forma de búho nació en Eibar. Son marcas comerciales fundadas en Euskadi o que llegaron de otras latitudes para arraigarse con fuerza en estos territorios y en la memoria sentimental de varias generaciones de consumidores.

Representación conceptual de la industria manufacturera vasca
Ilustración generada con IA

Galletas Artiach: más de un siglo de tradición galletera

La empresa Artiach fue fundada en 1907 en Bilbao por la familia homónima, convirtiéndose en una de las empresas galleteras más antiguas de Europa. Su catálogo incluye productos tan reconocibles como las galletas Chiquilín, Marbú, Princesas, Artinata y los Filipinos. Tras las inundaciones de 1983, la fábrica se trasladó desde Bilbao a su actual emplazamiento en Orozko. Desde 2015, la marca es gestionada por Adam Foods.

Conservas Isabel: de Elantxobe al reconocimiento nacional

El popular eslogan «¡Qué bien, qué bien, hoy comemos con Isabel!» ha acompañado a varias generaciones. Aunque la marca Isabel no surge hasta los años 60, su fabricante existe desde 1887, cuando José de Garavilla y Quintana creó Conservas Garavilla en Elantxobe. En 1917 la compañía se trasladó a Bermeo y a principios de este siglo a Mundaka. Actualmente pertenece a Bolton Food.

Cerveza La Salve: de los puentes de Bilbao al relanzamiento

En 1886, José Schumann y Cordes, hijo de un cervecero alemán asentado en Bilbao, fundó una fábrica de cervezas que en 1897 se instalaría cerca del actual puente de La Salve. A principios del siglo XX pasó a manos de la familia Pérez Yarza, que le dio su nombre definitivo. La fábrica cerró en 1978, pero la marca fue relanzada en 2014 por los emprendedores Eduardo Saiz Lekue y Jon Ruiz Ibinarriaga.

Electrodomésticos Edesa y otras marcas vizcaínas

Edesa, fundada en Basauri en 1941, fue pionera en innovación y diseño de electrodomésticos: desde termos y braseros hasta el primer frigorífico nacional de compresión y lavadoras súper automáticas desde 1964. Tras formar parte de Fagor y la quiebra del grupo en 2013, estuvo a punto de desaparecer. Un año después, CNA Group compró la unidad productiva de la marca.

Otras marcas vizcaínas emblemáticas incluyen las boinas La Encartada, fundada en Balmaseda en 1892 por cinco indianos retornados de México (que cerró en 1992 y hoy es museo industrial); el jabón Chimbo, creado en 1863 por los hermanos Tapia y presente en hogares hasta 1996; la leche Beyena, cooperativa fundada en 1953 y absorbida en 1992 por Iparlat bajo la marca Kaiku.

Marcas alavesas: Kas, Fournier y Mercedes

El popular refresco Kas nació en Vitoria en 1956, fundado por la familia Knörr Elorza. Su eslogan «Beba Kas y nada más» se popularizó por todo el norte de España. En 1992, PepsiCo adquirió la matriz empresarial y la marca, que sigue produciendo en Vitoria.

Naipes Fournier, fundada en 1870 en Vitoria por Heraclio Fournier González, es líder indiscutible en España desde hace décadas. En 2016 la firma se englobó en el gigante mundial Newell Brands. Los helados Miko, por su parte, arrancaron en Araia (Álava) en 1977 con productos icónicos como Mikolápiz o Fantasmiko. Nestlé adquirió su control en 1995.

En Vitoria también se fabricaron las populares furgonetas DKW desde 1954, cuando un grupo de industriales vascos y catalanes constituyó IMOSA y firmó un acuerdo con Daimler-Benz. Las furgonetas continuaron fabricándose hasta 1975, cuando fueron sustituidas por el modelo Mercedes-Benz N 1000. Durante años fue habitual llamar ‘decauve’ a cualquier furgoneta.

Marcas guipuzcoanas: BH, El Casco y el Búho de BOJ

Bicicletas BH fue fundada en Eibar en 1909 por los hermanos Beistegui. Comenzaron produciendo armas y tras la I Guerra Mundial se reconvirtieron en fabricante de bicicletas. En 1959 se trasladaron a Vitoria para ampliar su planta. Ciclistas de la talla de Roberto Heras o Alberto Contador han usado monturas BH.

La mítica grapadora M-5, con su singular diseño y brillo niquelado, fue creada en la década de 1960 por El Casco (Olave Solozabal y Cía), fundada en Eibar en 1920. En enero de 2025 entró en quiebra y en junio fue adquirida por Tuncalya.

El icónico sacacorchos Búho fue diseñado en 1932 por David Olañeta para BOJ, empresa eibarresa fundada en 1905. Pocas casas, restaurantes o txokos hay en Euskadi sin un ‘búho’, convertido en referente mundial en utensilios relacionados con el vino.

Otras marcas guipuzcoanas destacadas son Chocolates Elgorriaga, nacida en Irún en 1770 y actualmente ubicada en Ávila (perteneciente a Urbasa Global Brands); y las pilas Tximist (Rayo en euskera), creadas en Oñati en 1934 por Cegasa, primer fabricante de pilas de España. En 1983 el nombre Tximist fue sustituido oficialmente por Cegasa.

Muchos de estos fabricantes acabaron absorbidos por multinacionales, aunque conservando sus marcas. Otras desaparecieron bajo el influjo de marcas más dominantes o no resistieron los cambios de modas y costumbres. Algunas resurgieron tras quiebras, como cervezas La Salve, y otras salieron de Euskadi a conquistar el mundo, como Heraclio Fournier o Chocolates Elgorriaga, que casi 200 años después sigue distribuyendo en 40 países.

Fuente: El Correo · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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