Susana, propietaria del bar Arkupe de Lasarte-Oria, ha denunciado públicamente un nuevo intento de estafa telefónica en su establecimiento. Los presuntos estafadores, que ya consiguieron sustraerle más de 1.000 euros a principios de 2025, han vuelto a contactar con el local suplantando la identidad del Ayuntamiento y exigiendo un pago por tasas municipales supuestamente impagadas.
Según relata la hostelera, los desconocidos llamaron al teléfono fijo del bar preguntando por la dueña. «Si estoy yo, cuelgan. Pero si otro empleado coge esa llamada es cuando se hacen pasar por el Ayuntamiento y exigen el dinero de una tasa impagada», explica. El modus operandi es siempre el mismo: solicitan el pago a través de Apple Pay sin contacto presencial.
En esta ocasión, sin embargo, el intento no prosperó. Desde la estafa sufrida hace aproximadamente un año, Susana advirtió a su equipo sobre este tipo de llamadas. «Cualquier tipo de pago que haya que hacer lo hago yo personalmente o lo dejo avisado con antelación», señala.
Más de 1.000 euros en la primera estafa
En el primer episodio, acontecido a principios de 2025, la propietaria del Arkupe perdió algo más de 1.000 euros. «Le pasó a un empleado, pero nos podía haber pasado a cualquiera», reconoce. La lasarteoriatarra asegura conocer al menos otro comercio que fue víctima de una cantidad aún mayor, y sospecha que varios establecimientos más han recibido llamadas similares en los últimos días.
«No es fácil darte cuenta de que te han estafado, porque te sientes engañada y da hasta vergüenza», admite. A pesar de ello, decidió hacerlo público tanto en 2025 como ahora para alertar a otros negocios. Tras su primera denuncia, recibió llamadas de agradecimiento de establecimientos de Donostia que habían recibido contactos sospechosos y pudieron evitar el fraude.
Dificultad para rastrear a los responsables
Susana presentó denuncia ante la Ertzaintza en ambas ocasiones. Sin embargo, las autoridades le explicaron que el teléfono al que se realizó la transferencia probablemente no se encuentra en el país. «Es toda una red internacional y se dedican a eso, a estafar. Lo tienen todo muy estudiado y muchas veces esos números y cuentas ni se pueden rastrear», lamenta.
Los presuntos estafadores llegan a conocer datos personales de las víctimas, como el nombre de la propietaria, información fácilmente accesible a través de internet y redes sociales. «Es una pena que no puedan cogerlos y tengamos que estar así», concluye la hostelera.
La asociación de comerciantes Aterpea, de la que forma parte el bar Arkupe, ha difundido la alerta entre los establecimientos de Lasarte-Oria. El Ayuntamiento también ha emitido avisos municipales para prevenir nuevos casos.
Fuente: Diario Vasco · Documento oficial: enlace · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.



