La Policía Nacional verifica desde el pasado fin de semana la documentación de los pasajeros que aterrizan en el aeropuerto de Bilbao procedentes de Italia y también la de quienes embarcan hacia el país transalpino. Las comprobaciones se realizan de forma aleatoria, sin desviar el flujo de viajeros hacia una zona de control fronterizo exterior.
El director del aeropuerto de Bilbao, Iván Grande, ha confirmado que el dispositivo se ha desarrollado con normalidad durante sus primeros días y que no se han registrado incidencias ni problemas destacados. Los controles permanecerán activos hasta el 7 de septiembre.
Respuesta a la crisis diplomática con Italia
La medida surge como consecuencia de la crisis diplomática abierta entre España e Italia. El Gobierno italiano reintrodujo el 1 de agosto controles a los viajeros procedentes de territorio español, tras la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta del 30 de julio. Madrid fijó un plazo que expiró el domingo para revertir los controles, según comunicó el Ejecutivo.
Ante la negativa de Roma, España activó controles equivalentes en puertos y aeropuertos con conexiones italianas. La orden del Ministerio del Interior, firmada por Fernando Grande-Marlaska y publicada en el BOE, establece un periodo de 30 días naturales.
Bilbao figura entre los aeropuertos incorporados al dispositivo junto a los de Málaga, Sevilla, Alicante y Valencia.
Procedimiento de verificación
Los controles verifican la identidad y la nacionalidad del viajero mediante documento de identidad o pasaporte. A los nacionales de terceros países se les puede exigir además el visado o el permiso de residencia, conforme al Código de Fronteras Schengen.
Las comprobaciones son aleatorias y no sistemáticas, por lo que la mayoría de pasajeros pasa sin trámite alguno. Si un agente detecta alguna irregularidad, el viajero es acompañado al puesto fronterizo para una revisión en profundidad.
Recomendaciones para los viajeros
Aunque el funcionamiento está siendo fluido, desde el aeropuerto reconocen que las verificaciones documentales pueden provocar alguna espera adicional. Los controles se mantienen en principio hasta el 7 de septiembre y no se prorrogan automáticamente: cualquier prolongación exigiría una nueva decisión motivada y una evaluación actualizada de su necesidad.
Quien vuele a Italia o regrese desde ese país durante estos días debe acudir a la terminal con algo más de antelación de la habitual. El resto de la operativa de Loiu sigue sin cambios y ninguna otra conexión internacional se ve afectada por este dispositivo extraordinario.
El operativo llega en pleno pico del verano para un aeródromo que cerró 2025 con un récord de pasajeros por encima de los 7 millones y que este año ha vuelto a ser el mejor aeropuerto de España en el índice de AirHelp.
Fuente: Bilbao Hiria · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.



