El Athletic ha caído derrotado por 3-1 ante el Olympique de Marsella en su primer desafío europeo de la pretemporada, un encuentro que ha sacado a la luz los primeros desajustes del equipo de Edin Terzic. Tras los partidos ante rivales de menor entidad, el choque en el Vélodrome —a una semana del arranque de la Ligue 1— ha mostrado a un conjunto rojiblanco todavía en construcción, superado por un Marsella más rodado y con mayor ritmo de competición, según informa El Correo.
Los de Bruno Genesio abrieron el marcador en el minuto 10 tras un error garrafal en la salida de balón. Un pase de Jauregizar al centro fue interceptado por el rival, que castigó con rapidez: Angel Gomes estableció el 1-0. El técnico alemán había apostado por un once reconocible con Padilla bajo palos, Hugo Rincón, Yeray, Paredes y Yuri en defensa; Jauregizar y Canales en el centro del campo junto a Sancet como mediapunta; y Robert Navarro, Iñaki Williams y Guruzeta en ataque.
Reacción fugaz y nuevos problemas defensivos
Tras la pausa de hidratación, Terzic corrigió aspectos tácticos y el Athletic mejoró: Sancet culminó la mejor jugada rojiblanca del partido para empatar. Sin embargo, justo antes del descanso llegó el segundo gol francés. Paixao, el más desequilibrante del Marsella, superó sin dificultad a Iñaki Williams y remató a Padilla, que defendió mal su palo (2-1 al descanso).
En la segunda mitad, los rojiblancos buscaron la reacción con pocas ideas. El triángulo Jauregizar-Canales-Sancet no funcionó, y solo Robert Navarro mostró chispa por la banda izquierda. A partir del minuto 63, Terzic realizó cinco cambios para dar minutos a otros jugadores, aunque mantuvo a Canales, Sancet y Robert Navarro. Los ajustes no mejoraron el rendimiento, y en el minuto 85 Mmadi sentenció el 3-1 definitivo en una acción que volvió a reflejar la blandura defensiva del Athletic.
Deberes antes del estreno ante el Sevilla
La derrota evidencia tres problemas principales: errores en la salida de balón, desajustes en las líneas de presión y falta de solidez en las transiciones defensivas. El Athletic, que no había sufrido hasta ahora en pretemporada, afronta su último test el próximo viernes ante el Atalanta antes del debut liguero contra el Sevilla en dos semanas.
«El salto de calidad del rival ha quedado reflejado y el entrenador alemán habrá sacado conclusiones sobre lo que le queda por recorrer a su equipo», señala El Correo.
El técnico germano deberá corregir la descoordinación en el centro del campo y mejorar la colocación defensiva para que rivales de primer nivel no dispongan de tantas facilidades como las que tuvo el conjunto de Bruno Genesio en el Vélodrome.
Fuente: El Correo · Esta información ha sido elaborada por la redacción de El Puente Las Arenas con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.



